A CONTINUACION LES MOSTRARE UN RELATO ESCRITO POR UN MUY BUEN AMIGO Y BUEN ESCRITOR DRACO UREUS ESPERO LES GUSTE TANTO COMO A MI…
Morgue nupcial
Vamos, ven siéntate aquí junto a mi, cerca tan cerca que pueda sentir tu rodilla rozando la mía, ahora pon tus dedos sobre el vaso, y repite lo que yo diga, confía en mi, he hecho esto cientos de veces, he leído mucho, se como hacerlo, solo déjate llevar, yo te guiare al otro lado del mundo.
Aquellas eran dos pequeñas adolescentes hermosas ambas, de cabello largo y rubio que resplandecía con los centenares de velas que tenían a su alrededor, su rostro pálido y maquillado con delineadores rojo y negro, jugando a ser rebeldes y malas, queriendo conocer mas de lo debido, una de ellas ya lo había hecho antes, su sed de descubrimiento le acarreaba problemas constantemente, era la típica y estereotipada adolescente rechazada por la sociedad, afecta a vestirse con ropas negras y púrpuras al mas perfecto y estético gusto emo, la otra era similar, pero una tanto mas inocente, su curiosidad, derroto a su miedo y se aventuro a experimentar algo nuevo, según pensaba ella para no quedarse estancada en el convencionalismo, y por tanto morir, cortándose las venas o algo similar, en cierta forma ambas eran un tanto patéticas, pero que mas daba, es por ellas que esta historia comienza, un desfile interminable de asesinatos, misterio y romance.
Como escenario escogieron un húmedo ático de una casa abandonada, muy común en este tipo de eventos, siempre es lo mismo, entre cementerios y lugares sombríos y tétricos, nada nuevo hasta este punto. Una ves acomodadas comenzaron,- venid, venid a mi espíritus del otro lado, nosotras los invocamos, atiendan nuestros ruegos, pero tal pareciera que no había nadie mas en ese ático,-vamos, contesten, los invocamos, – se mueve, realmente se mueve,-te lo dije, es real, dinos tu nombre, pero aquel artefacto solo flotaba sin indicar letra alguna, hasta que comenzó a moverse frenéticamente por todo el tablero, -que dice, que dice-, sigue las letras y recuérdalas para así formar las palabras, c-a-l-l-e-a-m-a-n-t-e-s-m-u-e-r-t-o-s, que es eso, un lugar o que demonios, no hay ninguna calle llamada así, y las letras siguieron, n-o-d-e-h-o-y-p-a-s-a-d-o, ambas se miraron, no comprendían nada de lo que el espíritu decía, e-l-a-n-i-l-l-o-n-u-n-c-a-o-l-v-i-d-a-r, la tabla comenzó a vibrar, la llama de las velas se movían como mecidas por el viento, un rugido lejano, cristales que se rompen, y un portal que se abre, sus ojos reflejaban pánico y desconcierto, la oscuridad las devoraba, una a una las velas se extinguieron, un ruido se les aproximaba por la espalda, gotas de sudor frió recorrían sus cuerpos, el piso se madera se estremecía bajo los paso de dos seres envueltos en una neblina luminiscente, aparte del castañeo de sus dientes una risilla malévola se escuchaba y tras esta, el retumbar del cañón de un revolver, el fuego a las velas retorno mostrando una laguna de sangre que manchaba el ático, los cadáveres de las adolescentes yacían con un rostro que capturaba el ultimo de sus alientos, en la frente llevaban como si fuese un beso, el orificio de la bala.
En la banca de una parque carente de vida, estaba sentado un muchacho con jeans oscuros, botas negras y una raída camisa gris a rayas, su rostro permanecía oculto bajo una cabellera oscura que llegaba hasta un poco abajo de las orejas, el mantenía la vista fija en un destrozado cuaderno rojo en el que casi obsesivamente hacia dibujos siniestros de sangre y demonios infernales, de tanto en tanto levantaba su rostro dejando ver su blancura, tan solo echaba un vistazo a su alrededor con sus grandes y hermosos ojos verdes acentuados por un delineador negro, lo cual le confería un alo de misterio a su persona, la gente que pasaba por ahí no se percataba de el, aquella era una tarde fría de enero, el viento soplaba copiosamente meciendo las grandes ramas de los árboles que estaban alrededor de una pequeña iglesia gótica, aquel era el lugar preferido de Danny, un bello muchacho que tarde tras tarde se sentaba ahí a dibujar, soñaba con un día en que su vida cambiara, su existencia transcurría diariamente sin nada nuevo o relevante, mas el sabia, tenia la plena seguridad de que algún día haría algo grande y seria recordado por siempre, se negaba a permanecer en la espantosa cotidianidad, de regreso a casa camina con paso lento y con ademanes gatunos, el era muy extraño, le gustaba ir fotografiando viejas casas y animales muertos, su cabeza daba vueltas pensando, y que tal si…, pero de eso nunca nada pasaba, al llegar a casa se metía a su habitación donde plasmaba en sus paredes grandes dibujos y poemas que realizaba en la banca del parque, en ningún otro lugar se sentía tan seguro como en casa, ahí podía ser el mismo, no tenia que aparentar ser bueno o agradable, su única compañía era un pequeño gato negro que solo tenia tres patas, el había sido arrollado por una auto fuera de su casa hacia varios años, el pobre no viviría mucho, Danny lo sabia, eso lo hacia sentir terrible pues salvo ese gato nadie mas lo comprendía, este chico era un ser noble que se fue corrompiendo a lo largo de su vida, jamás conoció amor o amistad verdadera, muy pocas cosas lo hacían feliz, mas sin embargo era maravilloso, tan solo necesitaba una chispa que lo animara a ser grande, a convertirse en lo que el soñaba, sus padres murieron cuando el era apenas un niño, jamás llego a conocerlos bien, los odiaba con los labios pero, muy dentro de el sabia que eso era algo que lo marcaba dolorosamente, viva gracias a un fideicomiso que le dejo su abuelo antes de morir, tenia para el solo una amplia casa de dos plantas que lucia vacía al solo contener a un gato de tres patas y aun chico solitario, disfrutaba sentir el viento helado en el rostro, llegar al punto en que todo su cuerpo se tornara frió y parecer un cadáver. Muy pronto un nuevo ser entraría en su vida, aquel por quien tanto esperaba, ese nuevo aliento que lo impulsara a volver realidad sus sueños y dibujos macabros de cuerpos bañados en sangre y armas erectas que disparaban sin cesar.
Muchas personas pasaban a diario por el parque nunca ninguna se ellas llamaba su atención por mucho tiempo, pero una tarde en frente a el se detuvo una mujer de piernas largas y torneadas, vestía un ligero vestido pese al inclemente frió, su rostro iba cubierto con una pañoleta negra y unas grandes gafas oscuras, con paso decidido se aproximo a la banca y entre abriendo los labios suspiro unas palabras, hasta cuando te piensas decidir a hablarme, cada tarde paso frente a ti esperando me mires, pero tu solo te .enfocas en ese horrible cuaderno rojo, el levanto el rostro y aparto los mechones que caían sobre su ojos, su mirada estaba desencajada, y solo dijo con suma extrañeza,- ¿me hablas a mi?-, pues a quien mas dijo ella, que estiro su mano para saludarlo y presentarse, mi nombre es Helena,-,mucho gusto Helena, pero no te conozco, que
quieres de mi, pues solo hablar, me resultas muy atractivo y pues planeo hacerte mió,- ya entiendo, estas loca o estas jugando-,quizás ambas- le contesto ella, te invito un café platiquemos, déjame conocerte.
Caminaron varias calles sin hablar, al final de una angosta calle se encontraba un pequeño café de iluminación tenue y aromáticas fragancias, se sentaron en la mesa mas oculta de todo el lugar, una vez allí ella se quito las gafas y la pañoleta dejando al descubierto una pequeña melena negra hasta el cuello con corte impreciso, ella sonreía cínicamente con sus carnosos labios carmesí, cruzo la pierna y comenzó a hablar – y dime joven de mirada ausente y pensamientos profundos, que haces cada tarde en ese ruinoso parque, como si fueses un solitario y moribundo anciano que ha abandonado su suerte al destino, te complace permanecer en el helado clima de Belleville, donde todos esperan no otra cosa si no morir, dime, por que vistes así, como un vagabundo, de ropas austeras y grises, habla, que es lo que te hace vivir,- no creo que seas mucho mayor a mi y aun así me interrogas como toda una detective, eres maravillosa, pero la verdad no creo que mucho de lo que haga te agrade, no soy muy convencional, pero pese a todo esto debo recocer que eres realmente bella y por tu forma de hablar pareces toda una mujer,- gracias, me gusta que lo noten y aunque solo tengo dieciocho años he vivido mas de lo que te imaginas, recién estoy viuda, asunto del que no planeo hablar, por otra parte me molesta bastante que la gente piense saber lo que me agrada y lo que no, como puedes decir que lo que haces me resultara nefasto si ni siquiera me has dicho que es, déjame ver ese cuaderno tuyo, el la miraba aun mas desconcertado, aquella chica saldría huyendo al ver los macabros dibujos, pero en instante ella estiro la mano sobre la rodilla del joven donde reposaba el viejo y polvoso cuaderno rojo, lo abrió apurada dejando al descubierto una pagina que ilustraba un campo lleno de cuerpos, un total genocidio, torsos y cabezas por doquier impregnados de ríos de sangre y buitres que los sobrevolaban, a lo lejos una mano se alzaba sosteniendo un arma con vigorosa pasión,- realmente buenos, me sorprendes, eres mas de lo que esperaba, vamonos de aquí, me enferma este ambiente fabricado, – vamos a mi casa propuso el, hay tenderemos silencio y penumbra.
Salieron tomados del brazo, pavoneándose por las heladas calles como dos cazadores a la búsqueda de presa, siniestra era aquella imagen de los amantes funestos, aquella tarde comenzó su historia de amor y desenfreno, algún demonio debió de reunir sus caminos para desatar desgracias y dolor por donde sus pasos se posaban, su sombra como la muerte devoraba la vida a su alrededor. Pasaron varias calles hasta llegan a una pequeña residencia urbana, de altas rejas y descuidados jardines, un farol la iluminaba tenuemente en su lado derecho y la noche la devoraba por el izquierdo, se aproximaron a la puerta de roble con chapa oxidada, el saco unas grandes llaves, de entre las cuales se hallaba aquella que abriría este místico portal que los transportaría a un nuevo mundo de maléficos horrores.
Este es mi paraíso, mi utopía, bella Helena, pasa y se quien domine en el, – merci moi belle garcon, exclamo ella con toda serenidad al tiempo que entraba en aquella residencia, la visión de aquel lugar era alucinante altos muros color vino tachonados de letras de todos tamaños, grandes figuras en óleo surcaban el techo, veo que eres extravagante en tu decoración, me agrada, camino por los pasillos, observando todo a su alrededor, memorizando y
admirando hasta los mas mínimos detalles en las pinturas de los muros, niños gritando, bombas cayendo desde el cielo y gente con mascaras antigas era el panorama, aquel momento de abstracción termino con el maullido de un gato, al retornar a la aparente realidad, el solo dijo, espera aquí voy por algo de tomar, siéntete libre de ver y tocar cuanto te plazca, se dio la vuelta dirigiéndose a la cocina.
Una vez allí comenzó a sudar, su cabeza daba vueltas como si estuviera ebrio o drogado, miraba al techo suspirando, sentía impotencia y ansiedad, todo parecía animado a su alrededor, los cuchillos le sonreían malévolamente, vamos, tómame, hazlo, lo deseas, aquella vocecilla risueña no desaparecía, de pronto el también reía en su interior, recordando el recurrente, ¿ y que tal si…?, cuantas oportunidades mas como esa tendría, una mujer, sola, hermosa, y en su propia casa, dispuesta a todo, a su mente acudió una frase que había leído en un libro de vampiros, “deja que la carne instruya a la mente”, y así fue, tomo a aquel cuchillo risueño y lo oculto en su espalda, si no es hoy nunca será, así que decídete.
Helena esta de espaldas a el leyendo un poema en el muro del baño, por mas despacio que el caminara, seria escuchado, y sin duda así fue, a través del espejo roto ella lo vio acercarse, no hables, quédate callada para mi, déjame estudiarte, observarte, no te des vuelta, solo cierra tus ojos, confía, y así lo hizo, seria demasiado estupida o realmente confiada, una ira como un fuego se encendía en su corazón y se acerco a ella precipitadamente, desenfundo el cuchillo y lo apretó contar su garganta, gritando ¡muere, muere y déjame vivir a través de ti divina Helena!, ella no abrió los ojos pero soltó una sonora carcajada, planeas matarme, dulce Danny, vamos hazlo, que sea doloroso, que gima de dolor, te autorizo lo hagas, te doy mi vida, pero por favor se original, cuantos no matan con cuchillos o pistolas, eso esta mal, quema mi carne o tritura mis huesos, asfíxiame con alambre de púas pero por favor no con un cuchillo de cocina, es tan común, el dejo caer el arma y se puso a temblar, ella se volteo y lo empujo contra el muro, apoyo fuertemente sus manos de lustrosas uñas contra su pecho, lo observo a los ojos fijamente, – me gustas mas sin maquillaje, te hace ver mas masculino, y rió de nuevo, acto seguido lo beso la mejilla, cariño que intentabas hacer, tomo su mano entre las suyas y las condujo al centro del placer, perdí, fuiste tu quien me tomaste, y por cierto que ¿no ibas por algo de beber?, el no daba crédito a la fortaleza de aquella chica, otra en su lugar gritaría despavorida implorando por su vida.
Deja ya tu postura de asesino primerizo, llévame a tu habitación, el no tuvo palabra alguna tan solo la condujo, subieron por una escalera en espiral encajada en el muro, el la tomo de la mano a través de la oscuridad reinante en esa parte de la casa, las lámparas llevaban meses sin funcionar, al final de la escalera estaban sus aposentos, un espacioso cuarto inundado de revistas y libros, en el centro una cama sin sabanas, y sobre ella un gato de tres patas, un mullido sofá frente al televisor era cuanto tenia para sentarse en las tardes de ocio, ella lo miro un tanto decepcionada, diciendo, esto es todo, espero me sorprendas con algo especial, por supuesto cierra tus ojos un momento, confía, – no lo creo dijo ella, tal vez bajo la cama tengas un arma que apuntarme en la cara, no cometeré el mismo error dos veces, prefiero no cerrarlos, – esta vez no tratare de matarte lo prometo, aunque, si bajo mi cama hay un arma, pero pierde cuidado, – esta bien, pero me si matas te juro que vendré en espíritu y haré que te de un infarto, luego de decir esto cerro los ojos, si
moría o no poco le importaba, a decir verdad le fascinaría morir a manos de ese joven de bello cuerpo y suaves manos, en cuanto ella cerro los ojos, el alzo el brazo e hizo descender una escalera plegable que conducía al ático, esta bien ábrelos, – maravilloso, no me mataste, me sorprendes una vez mas, y aparte de todo eres mago, apareciste una escalera, ¿y adonde conduce? ¿al cielo?, porque si es así no planeo ir contigo, – no, no es al cielo, solo conduce al ático, ven, sube, el lugar estaba en tinieblas, así que el encendió unas cuantas velas que iluminaron el lugar y revelaron unas esplendida sala con sillones bauhaus, desde aquí observo toda la cuidad, esta es mi atalaya, y ahora es tuya también, frente a ellos estaba un amplio vitral multicolor que cobraba una vida sobrenatural con el resplandor de las llamas, el la tomo por la cintura y la beso en los labios, apenas te conocí esta tarde y ya intente matarte dos veces, ¿dos? pregunto ella, – si antes de bajar la escalera, si apunte mi pistola a tu rostro, pero una vez mas decidí dejarte vivir, eres demasiado perfecta como para perderte,- no se si agradecerte o salir huyendo, y dime donde vives, por el momento aquí, en esta casa a tu lado, a menos que me eches, eres todo cuanto tengo, mi asesino frustrado, – pues que así sea, desde hoy vivirás a mi lado, te puedo preguntar algo, Danny, ¿por que vives en esta lúgubre casa?, y no en un apartamento en el centro de Belleville,- por dos sencillas razones, su historia y el precio, el agente de bienes raíces que me la vendió me confió el secreto de su bajo precio, aquí hace unos años unas niñas fueron asesinadas de un tiro en la sien, nunca se encontró culpable alguno, y en cuanto me entere de eso la compre de inmediato, esa historia me atrapo, – no hay duda de que estas algo loco,- lo se, ambos se recostaron en uno de los sillones, observando a través del vitral las distantes luces de la cuidad, pensaban que seria de ellos ahora que estaban juntos.
Pasaron algunos días hasta que salieron de su hogar, su presencia proyectaba algo maligno, el aroma de sus perfumes evocaba un lejano bosque invernal poblado por cuervos, su blanca piel relucía bajo el opaco sol, el único atisbo de color eran los rojos labios de Helena, envueltos en sacos de lana negra y gafas oscuras se abrían paso entre la multitud, el vaporoso vestido bailaba al compás del viento, parecían flotar sobre la acera, en un bolso de piel oscura llevaban dos pistolas cargadas, nunca sabían que podía pasar, las personas a su alrededor los observaban con extrañeza, pensando quienes eran aquellos magníficos y enigmáticos seres, su paso era apurado, el tiempo se agotaba, el sol moría con cada paso que daban, el sonido de los tacones de Helena recordaba el repicar de la misa de réquiem, llegaron a un estrecho callejón donde desenfundaron sus armas a la espera de un despistado paseante, el cual seria presa de su depravación, la ansiedad de la búsqueda los excitaba, les infundía placer y vida, esa noche era su primera victima juntos, unas cuadras antes, lo olfatearon como lobos, el eco de unas pisadas retumbaba como tambores en la solitaria calle, aquel era un atractivo chico de suaves rizos dorados que caminaba hacia su muerte, a su encuentro salio ella, que con voz seductora lo atrajo hacia las sombras, y le susurro al oído, acompáñame y te daré mas placer del que jamás imaginaste, Danny observaba a distancia prudente aparerentando no estar, el pobre chico caminaba del brazo de Helena quien lo besaba apasionadamente, lo conducían a su hogar donde el moriría no sin antes satisfacer su sed de muerte, ellos entraron a la casa, mientras Danny aguardaba la señal en la acera de enfrente. Te apetece un trago cariño, o prefieres beber el dulce néctar de mis labios, ella decía esto a la vez que mostraba el pronunciado escote de sus prendas, el chico solo sonrió, a la vez que sus mejillas se sonrojaban,
las venas de su rostro se agolpaban repletas de sangre, llevaba sus manos enfundadas en unos guantes de piel negra que hacían juego con su blazer negro, a través del cual asomaba una delgada camisa de seda púrpura de botones desabrochados que dejaban entrever su terso pecho, que latía con vigorosa y ardiente pasión, sus ajustado pantalones marcaban sus largas piernas haciendo evidente la perfección de su cuerpo, aquel espécimen era el ideal para inaugurara su carrera de asesinos, un perfecto blondi bestis.
Ella saco una cajetilla de su bolso, coloco un cigarrillo en sus labios a la espera del fuego, el se acerco con un encendedor en la mano y puso la flama a merced de la dama que dio una profunda bocanada de humo, giro sobre sus tacones y emprendió camino a la escalera de caracol, el siguió sus pasos aspirando el enervante aroma de su perfume mezclado con tabaco, una vez en la habitación ella se sentó en el único sofá, mientras el permanecía de pie a su costado, ella dio otra bocanada de humo, – párate frente a mi y desnúdate lentamente, el deseo que provocaba esa maligna mujer era capaz de convencer al mismo diablo de ser bueno. (…La ultima prenda cayo mostrando un cuerpo sudoroso, las líneas de sus músculos recorrían su cuerpo, un abdomen firme daba paso un delicioso monte de venus del cual salía su miembro impaciente de placer, con un lastimero y prolongado rechinido la puerta de la habitación se abrió, el joven giro su rostro alarmado, en la oscuridad del pasillo dos centellantes ojos felinos lo observaban, detrás de el un ser se materializo, aquel era Danny que con un movimiento certero disparo su arma al tobillo derecho del joven, de su garganta rugió un doloroso y desgarrador grito de dolor, ella es mía dijo la voz detrás de la puerta.
Con movimientos frenéticos ataron el cuerpo de espalda en la cama con alambre púas de esta forma se movería lo menos posible por el tortuoso dolor que le causaría, al recobrarse del desmayo sufrido por el disparo entre abrió los ojos…)(el tiempo transcurrió lleno de horrores inerrables, su pasión creció día tras día, a medida que esto pasaba un nuevo sentimiento se gesto en su corrupto corazón, muy despacio y sin percatarse el amor llego a ellos, un sentimiento puro entre tanta maldad, pero esto no fue suficiente, todos hemos de purgar y pagar nuestras culpas…cierta noche como tantas otras decidieron unir sus vidas,¿ o su muerte?, un oscuro sendero los condujo a su destino, dos cuerpos bellos tendidos sin vida, una morgue, un sueño perdido, una evanescente realidad, abiertos del cuello a la pelvis, viseras y sangre fue su fin, una luz que se extingue y unas manos que se sujetan en la oscuridad, en los mosaicos de la morgue un anillo rueda sin final, eternamente, de ella brota un sonrisa, de el una pregunta, ¿me amas?- si…mataría por ti…moriría por ti…este es su fin…su inicio, y retorno, noche tras noche vagan en busca de quien les de vida, alguien que desentrañe el misterio de su muerte e historia trunca e inconclusa,¿ donde quedo su vida?, el olvido los rechaza, la vida los destierra ¿ quien desentrañara su…¿realmente existieron?…su romance perdura, el deseo del uno por el otro, como un suspiro de añoranza, la pregunta de su vida permanece…¿ qué fue lo que paso en esos días suspendidos, atrapados en la alucinación y la fantasía? esos días en los que esta historia se gestaba…una prisión se rompió…y en morgue un boda se efectuó)
Esta fue una trágica historia de amor como tantas otras, envuelta en asesinatos, misterio y romance, ¿tú sabrías decir que fue lo que paso, donde quedaron…? ¿Y que tal si…? Un final pensado más no escrito…jamás.
(NO PUDE POSTEAR LAS IMAGENES DEL PRINCIPO)
ESTE RELATO FUE CREADO POR DRACO
UREUS PROHIBIDO COPEAR…!!!GRASIAS…
CUALQUIER COMENTARIO ACERCA DEL CUENTO DEJENLO EN ESTA ENTRADA…PERO RECUERDEN QUE YO NO LO ESCRIBI SINO DRACO…